Los asesinos de la creatividad Infantil


- La vigilancia u observación constante mientras trabajan ahoga el impulso creativo.
- La evaluación persecutoria hace que los niños se preocupen más por la nota que por sentirse satisfechos de sus logros.
- Las recompensas o premios utilizadas en exceso privan del placer de la actividad creativa
- La competencia extrema donde no se respetan los ritmos personales
- El exceso de control: consignas cerradas donde cualquier originalidad es un error.
- Restringir las elecciones no fomenta la curiosidad ni la capacidad de libre elección. Hay que apoyar los intereses individuales.
- La presión, estableciendo expectativas exageradas, puede tener efectos contrarios y producir aversión por el tema.

 Fuente: Goleman, Daniel, El espíritu creativo, Ed Vergara. España 2000